Brasil ha sido históricamente el paradigma del fútbol-espectáculo, de la samba hecha balompié. Del 'jogo bonito', como dicen ellos. Y Holanda, desde la eclosión de Johann Cruyff, había sido el más firme seguidor de esa filosofía de juego con la variante nominal de 'fútbol total' para Europa. Dos combinados, en definitiva, a los que daba gusto ver. En otra época, por tanto, unos cuartos de final entre la 'oranje' y la 'canarinha' habrían sido con mucho los más atractivos...
Pero para el envite de hoy en Port Elizabeth (16:00 h. en directo por mundiales.com) el público, mayoritariamente, no espera un monumento al fútbol, sino a la táctica. Con Van Marwijk, Holanda ha cambiado el estilo alegre por una contundencia en el área rival casi germana, que les permite sestear durante buena parte de los encuentros. Mientras, Dunga ha convertido a Brasil en una versión amarilla del 'catenaccio', con la cual, bien es cierto, ha ganado Copa América, Copa Confederaciones y quién sabe si también Mundial.
Solo parece haber dos elementos por bando capaces de saltarse el guión y ponerse a jugar a la pelota como si de niños sin responsabilidades se tratara: Robinho y Robben. El brasileño, sin distracciones a su alrededor (ya sabía Dunga lo que se hacía no citando a Ronaldinho, Adriano, Ronaldo...), ha demostrado una madurez desconocida en su juego en este torneo, pero sin perder la chispa que le hace desequilibrante, único. Kaká no está fino, Luis Fabiano es un 'matador' y el resto de compañeros, unos 'currantes' natos. Pero a todos se es enciende la bombilla cuando la luz la da el del Santos.
Igual que sucede con Robben en Holanda. Van Bommel y De Jong corren sin parar, Van Persie todavía anda buscando el estado de forma óptimo, y además parece tener problemas con Sneijder, quien, pese a maquillarlo con números, está algo vago en este Mundial. Y el pobre Van der Vaart, como en el Madrid, es el primero en saltar del equipo cuando están todos disponibles, sobre todo si el que regresa a la alineación es Robben, que se perdió los dos primeros partidos. Pero volvió como un tiro, mandando un chute al palo ante Camerún y abriendo la lata ante Eslovaquia. Y es que el del Bayern, uno de los jugadores más en forma del mundo, se ve capaz de todo.
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Así anima Yannicke a la 'roja'...
Ellas también se dejan la piel...
El mejor Mundial está en las gradas...
1 Comentario
9/12/2011 - 10:03 - Anonimo dijo: