Partido sin mucha historia el que se disputó en el Peter Mokaba de Polokwane entre Paraguay y Nueva Zelandad. Ambos conjuntos llegaban con posibilidades de estar tanto en los octavos de final como de tomar el avión de regreso a casa, aunque la Albirroja tenía más opciones de estar en la siguiente fase, como terminó ocurriendo. El empate le servía para pasar como primera de grupo, y con esa idea salieron los de Gerardo Martino.
Eso sí, Paraguay saltó al campo como ante Eslovaquia, con la intención de buscar el balón y, con él, el control y ritmo del partido. Pero, pese a tener el esférico, la Albirroja no creó mucho peligro a la portería de Paston salvo con disparos lejanos de Caniza o Cardozo. El equipo sudamericano era consciente de sus posibilidades de estar en octavos, que se vieron aumentadas al conocer el gol de Vittek que adelantaba a Eslovaquia ante Italia.
Delante, Nueva Zelanda saltó al terreno de juego consciente de tener una capacidad técnica inferior a la de los paraguayos, por lo que se dedicó a esperar atrás, buscando un error rival con el que sacar tajada. Sino, la otra alternativa eran balones largos o faltas cerca del centro del campo que Elliott centraba en búsqueda de un remate de cabeza. Sin embargo, si Paston apenas tuvo trabajo en la primera parte, Justo Villar sólo tuvo que demostrar que estaba en el campo atajando dos centros desde la derecha del ataque neocelandés que buscaban a Fallon. Con poca historia se llegó al descanso, tras el cual se esperaba que Nueva Zelanda fuera a por el gol que, con la derrota italiana, le dejara en octavos de final.
Pero en la reanudación el partido poco cambió. El balón era albirrojo, mientras que los Kiwis daban la sensación de resignarse con volver a casa sin conocer la derrota. Sólo Elliott y Bertos daban la imagen de no conformarse con el empate, de buscar un gol que clasificara para los octavos de final a la selección con peor ránking FIFA al inicio del campeonato. Pero el gol no llegó, básicamente porque las ocasiones apenas llegaron, sólo un disparo de Elliott a los pocos minutos de la segunda parte.
Y, mientras llegaban noticias del Eslovaquia-Italia, en Polokwane se seguía el mismo guión marcado desde el pitido inicial. Los cambios realizados por Gerardo Martino y Ricki Herbert, cambiando delanteros por delanteros, solo dieron frescura en las zagas ofensivas, pero no mayores ideas, si bien Edgar Benítez y Santa Cruz tuvieron oportunidades de romper el empate a cero.
En definitiva, partido un poco aburrido que termina con un empate que mete a Paraguay como líder del Grupo F, por lo que se las verá en octavos de final contra el segundo del Grupo E. La única noticia negativa para los de Martino fue la amarilla que vió Víctor Cáceres, ya que no podrá jugar en octavos. Por su parte, Nueva Zelanda se marcha del Mundial con mejor imagen que la que ofreción en 1982, año de su única anterior participación. Este año han marcado los mismos goles que entonces, dos, pero han recibido sólo dos tantos mientras que hace tres décadas recibieron doce goles. En la cita disputada en España no sumaron ni un punto y ahora, en suelo sudafricano, se marchan con tres puntos y como terceros de grupo, por delante de Italia, vigente campeón, colista.
Fuente Imagen: Getty Images
Unos a por el liderato, otros a completar la sorpresa


He aquí la musa de Sneijder...
Así anima Yannicke a la 'roja'...
Ellas también se dejan la piel...
El mejor Mundial está en las gradas...
2 Comentarios
25/6/2010 - 00:28 - Anonimo dijo:
8/12/2011 - 02:59 - Anonimo dijo: