El gol a lo panenka que el Loco Abreu logró en la tanda de penaltis del Uruguay-Ghana clasificó al conjunto sudamericano para unas semifinales en las que se encontrará con Holanda. El camino hasta el peldaño previo a la gran final, sin embargo, no ha sido fácil para una Uruguay a la que Ghana no le puso las cosas fáciles. Pese a que los primeros instantes de partido fueron de color uruguayo, los ghaneses fueron cogiendo confianza poco a poco hasta el punto de poner contra las cuerdas a los hombres de Óscar Washington Tabárez al borde del final de primer tiempo. Poco antes de que el colegiado, Olegario Benquerença, señalara la llegada del descanso, Muntari, con un zapatazo lejano, adelantaba a los suyos en el marcador llenando de esperanza a los aficionados africanos que poblaban las gradas del Soccer City.
Habían motivos, sin lugar a dudas, para soñar porque la conexión entre, especialmente, Gyan Asamoah y Kevin Prince Boateng era total y las posibilidades de que la vitoria ghanesa llegara, elevadas. Sin embargo, nada puede darse por seguro teniendo enfrente a jugadores de la talla de Diego Forlán y Luis Suárez.
Estos se hartaron a ocasiones durante el primer tiempo y, durante el segundo, por fin el delantero del Atlético de Madrid encontró la fórmula del éxito, gracias a un lanzamiento de falta que no pudo detener Kingston. Era el minuto 57 y el 1-1 en el marcador para una Uruguay que pudo ampliar su renta en los instantes posteriores, mediante dos acciones de Luis Suárez que, sin embargo, no llegaron a buen puerto. Tampoco lo hicieron las ocasiones, también para Uruguay, de Diego Forlán y Maxi Pereira o la de Gyan Asamoah, que también pudo avanzar a Ghana en el marcador antes del final del tiempo reglamentario.
Sin embargo, no fue así y el 1-1 desembocó en una prórroga que pareció favorecer, de inicio, a unos ghaneses más frescos físicamente, que gozaron de ocasiones de Gyan y Prince Boateng pero que también pudieron llevarse el gol en contra de Diego Forlán, que la tuvo cuando el reloj ya marcaba el minuto 113.
Las oportunidades de un equipo y otro, sin embargo, no fueron las que dejaron una huella imborrable en este Mundial de Sudáfrica sino que lo hicieron las manos de Luis Suárez. Cuando faltaban segundos para que la segunda parte de la prórroga llegara a su fin, el delantero del Ajax despejaba, primero con la pierna, el remate de Apppiah tras un lanzamiento de falta y, después, el uruguayo utilizaba las manos para sacar bajo palos el disparo de Adiyiah cometiendo un penalti como una catedral.
La acción, que significó la expulsión de Suárez, era, a priori, el principio del fin para una Uruguay que dio gracias al cielo cuando vio que Gyan Asamoah fallaba la pena máxima estrellando su disparo en el palo. El error daba paso a la siempre cruel tanda de penaltis que, en esta ocasión, favoreció los intereses de Uruguay para desesperación de Gyan, fiel reflejo del dolor de Ghana y de lo que significa quedarse tan cerca de pasar de ronda.
Desde los once metros no fallaron Forlán, el propio Gyan, Victorino, Appiah ni Scotti pero sí lo hicieron el uruguayo Pereira, que envió su disparo a las nubes y los sudafricanos Mensah, que lanzó centrado y favoreció que su disparo fuera detenido por Muslera y Adiyiah, que también vio como su chut acababa en las manos del meta uruguayo. El gol que el 'Loco' Abreu lograba a lo panenka tras los fallos africanos llevó, por tanto, a Uruguay a las semifinales de este Mundial 2010 tras un partido agónico.
¡Disfrutad de las mejores imágenes del Uruguay-Ghana!


He aquí la musa de Sneijder...
Así anima Yannicke a la 'roja'...
Ellas también se dejan la piel...
El mejor Mundial está en las gradas...
3 Comentarios
3/7/2010 - 01:39 - Marcos dijo:
3/7/2010 - 05:05 - Luu dijo:
5/7/2010 - 12:02 - victoria dijo: