En este Mundial, Holanda ha decidido hacer uso de su versión más práctica, la que le garantiza la victoria sin necesidad de hacer uso de su mejor juego, el mismo que enamoró en citas anteriores pero que, curiosamente, no permitió a la oranje llegar tan lejos. Ahora, con un fútbol menos vistoso y la fortuna de su lado, Holanda cuenta sus partidos por victorias y se planta en la final, gesta que no lograba desde los 70. El objetivo lo logró la naranja mecánica imponiéndose a Uruguay en un partido en el que los charrúas ni brillaron ni opusieron excesiva resistencia y en el que Holanda se adelantó en el marcador en el minuto 17 y de la única manera posible: con un disparo lejano.
Ante la incapacidad oranje para hilvanar una jugada clara de peligro, Giovanni Van Bronckhorst decidía sacarse de la manga un increíble disparo desde la izquierda que se colaba por la escuadra de la portería defendida por Muslera.
Su tanto fue, probablemente, el más bello de este Mundial de Sudáfrica y una buena manera de allanar el camino hacia la victoria final. Ésta, sin embargo, no estuvo exenta de obstáculos y se le complicó a Holanda en el minuto 41, momento en que Diego Forlán sorprendía a Stekelenburg con un disparo desde media distancia que tocó el meta holandés pero que acabó, irremediablemente, en el fondo de las mallas de la portería oranje.
Era el 1-1 y la vuelta a empezar de un partido que en el segundo tiempo no mostró síntomas de mejora ni para unos ni para otros. Holandeses y uruguayos continuaron atascados, ofreciendo un partido lento, sin ritmo y soporífero por momentos.
Sin embargo, la infalible Holanda, y tras un par de ocasiones falladas por Forlán y Van der Vaart, volvió a hacer de las suyas en el 70 y mediante el hombre que es ya 'su' héroe nacional: Wesley Sneijder. El interista, que desestabilizó a Brasil en cuartos de final, volvía a ser decisivo ante Uruguay marcando el 1-2 en una acción controvertida, puesto que, Robin Van Persie estaba en un fuera de juego que el asistente no señaló.
Pese a ello, el gol subió al marcador y tres minutos después Robben ponía la puntilla con un remate de cabeza que se convertía en el 1-3 a favor de la oranje. A partir de este momento, Holanda se relajó todavía más y pudo pagar su despreocupación si el partido se hubiera alargado unos minutos más, puesto que, en el 92 Maxi Pereira lograba el segundo de Uruguay y ponía el miedo en el cuerpo a una Holanda que, al final, se clasificó para la final de este Mundial 2010. Su rival lo conocerá mañana, tras el Alemania-España.
¡Las mejores imágenes del triunfo holandés!


He aquí la musa de Sneijder...
Así anima Yannicke a la 'roja'...
Ellas también se dejan la piel...
El mejor Mundial está en las gradas...
1 Comentario
13/4/2011 - 15:44 - Anonimo dijo: