Japón logró el pase a los octavos de final por la puerta grande, con una exhibición sobre Dinamarca que difícilmente olvidarán el país del Sol Naciente. Fueron completamente superiores ante el combinado europeo, que poco pudo hacer ante los Honda y compañía en el partido disputado en el Royal Bafokeng de Rustenburg. El combinado que dirige Takeshi Okada lo forman un grupo de jugadores muy disciplinados pero, quizás más importante hoy, rápidos. Y cuentan con un Keisuke Honda que se ha salido ante la Dinamita Roja.
Sin embargo, fue Dinamarca quien tuvo las primeras ocasiones de gol, pero para fortuna de los Samuráis Azules Jon Dahl Tomasson no tuvo su día, errando numerosas ocasiones de gol, inclusive un penalti que dispuso en el tramo final del partido. Tras un leve dominio danés en el primer tramo del encuentro Japón comenzó a reaccionar, haciéndose con el control del partido (que no del balón). Con una defensa más que segura, el juego de los nipones se basó mucho en Honda, fenomenal, y Matsui, aunque cualquier jugador japonés podía llevar a cabo una contra que pusiera contra las cuerdas al equipo de Morten Olsen.
Ya se sabe que en el fútbol quien perdona la acaba pagando. Y así sucedió con Dinamarca, que falló las primeras ocasiones y vió como Honda marcaba un golazo de falta. Probó fortuna con una falta un escorada y contó con la ayuda del Jabulani y de Sorensen, que intentó adivinar la trayectoria del esférico antes de que el jugador del CSKA de Moscú disparara.
Tras una nueva ocasión marrada por Tomasson, Kroldrup hizo un grave error cometiendo una falta centrada y cercana al área. Todo el mundo, Sorensen incluído, esperaba un nuevo lanzamiento de Honda, pero en cambio fue Endo quien realizó un magnífico disparo que superó la barrera danesa. Minuto 30, 0-2 y Olsen realiza el primer cambio en busca de una remontada completamente imposible.
Pero no era el día de Dinamarca, que no pudo aprovechar su teórica superiodad aérea pese a realizar numerosos centros todo el partido, muestra del poderío físico de los jugadores japoneses, que hasta el tramo final del partido no dio síntomas de cansancio.
En la reanudación Japón jugó con calma, cediendo la alternativa a una Dinamarca que buscaba con locura el gol que les metiera en el partido, pero con un más que fallón Tomasson era imposible. Para más inri, Japón no rechaza el buscar el tercer gol que sentenciara el encuentro a su favor.
Tuvieron suerte los daneses que el colegiado Jerome Damon tuviera una actuación horrible, mostrando amarillas absurdas y tragándose el engaño de Agger, que aprovechó el mínimo contacto de Hasabe para caerse dentro del área. Tomasson, volviendo a demostrar que no era su día, falló el penalti, aunque marcó al rechace al mismo tiempo que se lesionaba.
Japón no vio peligrar el pase a los octavos, ya que Dinamarca disponía de diez minutos para marcar dos goles, y aunque centraban, no daba la sensación de conseguirlo. Algo contrario en la portería de Sorensen, que volvió a sufrir una nueva genialidad de Honda, de largo el mejor del partido, que le hizo un traje a un desaparecido Rommedahl dentro del área y, ante la salida del meta danés, la cedió a Okazaki para que empujara el esférico a gol.
Con este resultado Japón se clasifica como segundo del Grupo E y su rival en octavos de final será Paraguay, en un partido que se disputará el próximo martes 29 de junio a las 16:00 en el Luftus Versfeld de Pretoria.
Fuente Imagen: Getty Images
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