Nunca debió dar por sentado Serbia que los australianos, competitivos y guerrilleros de cuna, les iban a regalar su pase a octavos de final. Las opciones de los 'socceroos' de clasificarse eran tan remotas que cualquier otro combinado lo habría dado por imposible, pero no ellos. Su orgullo por ganar al menos el último partido fue mayor que el de los serbios, más académicos, por pasar de ronda, y cuando los de Antic quisieron darse cuenta ya estaban con pie y medio fuera. Han decepcionado las 'águilas blancas' en Sudáfrica...
Y eso que, después de dos partidos flojos, el primer tiempo del equipo balcánico fue realmente bueno. Krasic demostró con sus arrancadas desde la derecha por qué ha estado en la órbita de grandes clubes europeos, y Jovanovic, el mejor de su equipo en el torneo, mantuvo el nivel por la izquierda. Además, los alas recibieron esta vez las constantes ayudas de Ninkovic y Kuzmanovic, los interiores, desarbolando a la fornida pero rígida zaga 'aussie'.
Pero pese a tener un control absoluto del juego, Serbia no logró materializar ninguna de sus numerosas ocasiones de gol, permitiendo a Australia irse con empate en el marcador y dándole la posibilidad al enemigo de creer en el 'milagro'. Ghana iba también 0-0 ante Alemania, así que un tanto de los africanos combinado con el triunfo australiano metía a los de Pim Verbeek en la siguiente fase.
Para qué querían más los 'socceroos'... Salieron de la caseta como motos y a base de empujar, de correr y de percutir terminaron generando dudas a una Serbia que se desdibujó completamente. Los arcaicos acercamientos de Kennedy, Bresciano y Cahill, el mejor de los suyos, desactivaron el juego más elaborado de los medios serbios, con Stankovic, por cierto, en una novedosa posición de pivote único. Hasta que Cahill, en el minuto 69, cabeceó a la red el primero de la noche, ganándole en el salto ¡a Vidic!
El gol atolondró definitivamente a Serbia, que quedó 'groggy' del todo cuando solo cuatro minutos después Holman, que acababa de llegar a la fiesta, se inventó un zapatazo raso desde fuera de área ante el que nada pudo hacer el ex del Getafe Stojkovic. En ese momento, Alemania ya ganaba por 1-0 a Ghana así que Australia solo debía enjugar una 'goal average' de dos goles más con el equipo africano para ser quien entrase en octavos como segunda de grupo.
Y por un segundo pareció que la carambola era posible. De hecho, hubo milagro a la vista hasta que a seis minutos del final Pantelic, que había salido por un poco inspirado Nikola Zigic, recortó distancias recogiendo un pésimo rechace del portero Schwarzer. La jugada, más que dar alas a Serbia, lo que hizo fue matar las pocas posibilidades de Australia, que aun así se negó en redondo a perder el encuentro.
Muy al final hubo unas manos de Cahill que el árbitro no quiso señalar como penalti, provocando la ira de Antic y los suplentes, que se comían al uruguayo Larrionda. Además de esa acción, los balcánicos se quejaban de dos goles anulados a lo largo del duelo por fuera de juego, aunque en sendos casos, por los pelos, atinó el juez de línea. Íntimamente, lo que de verdad reclamaba Serbia era una segunda oportunidad para deshacer la nefasta segunda parte que, al final, la convirtió en una de las decepciones del Mundial2010.
Fuente Imagen: Getty Images


He aquí la musa de Sneijder...
Así anima Yannicke a la 'roja'...
Ellas también se dejan la piel...
El mejor Mundial está en las gradas...
1 Comentario
8/12/2011 - 13:44 - Anonimo dijo: