La hermandad existente entre Corea del Norte y China, vecinos y viejos aliados, ha vuelto a escribir un nuevo capítulo en su historia. Esta vez no tiene relación alguna con la política y sí con el deporte, que es lo que nos toca. Los Chollimas, que no se clasificaban a una fase final de un Mundial desde Inglaterra'66, contaron con una afición un tanto especial: 1.000 chinos, que predominaron entre los seguidores que animaron al equipo asiático durante su debut ante Brasil.
Según desvelan varios diarios y webs de China, el Comité de Deportes de Corea del Norte, con sede en Pekín, contrató a 1.000 chinos voluntarios de la empresa "China Sports Management Group" para animar al equipo asiático durante la competición.
La explicación es sencilla, la situación en el páis norcoreano impide que a los ciudadanos poder viajar al Sudáfrica por su coste y por la dificultad de conseguir visados en el aislado país, por lo que las autoridades de Corea del Norte decidieron regalar 1.000 entradas a actores y músicos chinos para que animen a la selección asiática.
Y en China pocas reticencias hay en seguir al equipo asiático, ya que una encuesta organizada por la televisión estatal CCTV midió las preferencias de los chinos y Corea del Norte es uno de los países a los que los telespectadores chinos más apoyan, junto con Brasil, Argentina y España.
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