A Keisuke Honda le bastaron dos buenos partidos en octavos de final de la Champions ante el Sevilla para demostrar por qué el CSKA de Moscú se arriesgó a pagar más de 10 millones de euros por contratarle del modestísimo Venlo holandés. Su zurda y su forma eléctrica de entender el fútbol le convierten en la gran esperanza nipona para hacer un buen Mundial 2010.


He aquí la musa de Sneijder...
Así anima Yannicke a la 'roja'...
Ellas también se dejan la piel...
El mejor Mundial está en las gradas...